Síntomas de la enfermedad de lyme

Los síntomas de la enfermedad de Lyme varían de una persona a otra, y también varían en intensidad en el transcurso de la enfermedad. Si la infección no se trata a tiempo se pueden desarrollar síntomas a largo plazo que puede conducir a problemas relacionados con el sistema nervioso central, incluyendo el cerebro, así como el corazón, articulaciones y otros problemas musculoesqueléticos. La enfermedad de lyme crónica puede afectar a casi todos los sistemas del organismo, por ello la enfermedad tiene una multitud de síntomas que pueden ser diferentes entre unas personas y otras, dependiendo de donde se haya extendido la infección. Debido a esto la enfermedad de lyme crónica es a menudo confundida con otras enfermedades y los pacientes son diagnosticados erróneamente de Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia, Lupus Eritematoso Sistémico, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Hipertiroidismo, Enfermedad de Crohn, Autismo o Alzheimer.

Si se sufre una borrelosis aguda los síntomas son más claros y específicos: eritema migrans, fiebre, rigidez de cuello, parálisis de Bell, dolor de articulaciones, dolores de cabeza y puede haber complicaciones como pericarditis. Muchos afectados no sufren ese cuadro agudo y esto complica mucho el diagnóstico, haciendo que el avance de la infección sea lento y progresivo.

En la etapa tardía el síntoma predominante es la fatiga crónica. Una fatiga que no es usual y no es debida a exceso de ejercicio. Algunos pacientes la describen como fatiga insuperable, fatiga extenuante que no mejora con el descanso. Pueden haber dormido diez horas y se despiertan exhaustos. A parte de la fatiga física también son comunes los siguientes síntomas: dificultad para pensar, mareos, taquicardia postural ortostática, palpitaciones, dolor de articulaciones, dolores musculares, parálisis facial, debilidad muscular, hipoglucemias, problemas digestivos, falta de apetito, fasciculaciones, temblores, dolor de pecho.

Dependiendo de a qué sistemas del organismo se haya extendido la borrelia, los síntomas varían y con el tiempo fluctuan y cambian de intensidad. Tener muchos de estos síntomas no significa que tengas la enfermedad de lyme crónica, ya que muchos de ellos son compartidos con otras enfermedades. Sin embargo si tienes varios de ellos sería conveniente contactar con un especialista en la enfermedad de lyme.